Hermanas Peláez: La luz al final del Túnel

Abogada Nera Shefer con su clienta Daniela Peláez

Daniela Peláez con su abogada Nera Shefer

En Junio del 2010, el Presidente Obama anunció su nueva política de implementación de los procesos de deportación, la cual incluía como prioridad la deportación de indocumentados que tuviesen cargos criminales. Por medio de su director, John Morton, ICE expreso su intención de asignar sus recursos humanos y sus centros de detención para remover del país solo a aquellos individuos que fueran una amenaza al país.

Dos años después, el Departamento de Homeland Security reporta haber cerrado solamente 1.9 por ciento de los casos pendientes. En medio de toda esta confusión y falta de consistencia entre lo anunciado por el Departamento de Homeland Security y lo ejecutado por sus agentes, el caso de las hermanas Peláez es decidido por un Juez de Inmigración en Miami. Después de 7 anos de lucha para obtener su residencia en este país, el Juez discrecionalmente decidió que su caso no cumple con los requisitos de las leyes de inmigración decretando una orden deportación y ordenando su salida del país en 30 días.

Dos días después de haber sido negado su caso, las hermanas Peláez llegan a mi despacho de abogados recomendadas por una antigua clienta. Al conocerlas, lo primero que me expresó la hermana mayor, Dayana, fue que su hermanita, Daniela de 18 años, estaba a punto de graduarse como la mejor alumna, “valedictorian” de su clase de más de 700 alumnos y del programa “International Baccalaureate” (bachillerato internacional) con un GPA de 6.7 y que debido a la orden de deportación ella perdería la oportunidad de estar presente en su graduación para dar su sermón.

Viendo el triunfo de Daniela empañado por la tristeza de tener que abandonar el país que la vio crecer habiendo llegado a los 4 años de edad, y por la desolación de no poder estar presente en su graduación para recibir los honores merecidos por el sacrificio de años de estudio y dedicación, fue suficiente para tomar el caso de manera Pro Bono, prometiéndoles que Daniela estaría presente para su graduación en Junio. Con 28 días restantes para que se hicieran efectivas sus ordenes de deportación, y teniendo en cuenta las políticas de inmigración implementadas hasta ese momento por el Departamento de Homeland Security, mi trabajo parecía imposible de lograr.

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La paradoja de Obama

Las elecciones legislativas del martes podrían quitarle las mayorías al oficialista Partido Demócrata. Pero ese, a la larga, podría ser el mejor resultado para el Presidente.

El presidente Obama ha hecho campaña por los candidatos demócratas. En la foto, junto al veterano senador por Nevada y líder de la mayoría demócrata Harry Reid, uno de los escaños en juego.

El presidente Obama ha hecho campaña por los candidatos demócratas. En la foto, junto al veterano senador por Nevada y líder de la mayoría demócrata Harry Reid, uno de los escaños en juego.

La frase “perder es ganar un poco”, que alguna vez dijo el entrenador de fútbol colombiano Francisco Maturana y que aún suscita burlas, bien podría aplicarla ya mismo el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, con respecto a las elecciones legislativas que tendrán lugar en su país este martes 2 de noviembre. Comicios decisivos no solo para la agenda legislativa gringa, sino para el futuro político del propio Presidente, que dos años después de haber llegado a la Casa Blanca en medio de una gigantesca ola de popularidad ve en serios aprietos su reelección a finales de 2012. Pero, qué curioso, es posible que quien le arroje el salvavidas, quien lo salve de morir ahogado en el intento, sea su mayor enemigo, el Partido Republicano si, como afirman casi todas las encuestas, gana ampliamente la batalla en las urnas en las próximas horas.

¿Por qué? La razón es simple. Hoy en día, con un desempleo que ronda el 10 por ciento y con una economía virtualmente paralizada, la inmensa mayoría de los gringos culpan solamente a Obama del desastre y creen que no ha sido capaz de manejar a los suyos en el Congreso, donde tienen el control. Pero si tras los comicios del martes la oposición republicana recobra la batuta en el Senado y la Cámara de Representantes, y si las cosas siguen mal, el Presidente sí tendrá entonces a quién echarle la culpa. Dirá que es el Congreso el que no quiere aprobar los proyectos de ley encaminados a sacar al país del atolladero. Como le afirmó a The New York Times un antiguo encuestador de las campañas de Bill Clinton, Douglas Schonen, “el mejor resultado para Obama es que los republicanos recuperen las dos cámaras”.

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